LA ESCUELA DEL MAR
A la rueda, rueda
de la caracola
duermen los cangrejos
y ríen las olas.
Los peces chiquitos,
juegan en la arena.
Se quedan dormidos
junto a las ballenas.
Los peces despiertan,
saltan por las rocas,
burbujas de risas,
hacen en el agua
sus palabras cortas.
Cantan, sueñan, bailan
y con sus manitas
mecen en sus cunas
a las estrellitas.
Al acuario-escuela,
van los pececitos.
Pompas de colores
entre sus libritos
a la rueda, rueda
vamos a soñar
que pronto, mamita,
nos vendrá a buscar.
EL ROBOT NIÑO
Abrió sus ojos de cristal
una mañana en un baúl
y vió su cuerpo de metal
él no era un niño como tú.
Sus torpes pasos al andar
un corazón de soledad,
sus lagrimitas de tristeza
reclamaban tu amistad.
Se miraba de reojo en el espejo
y quería ir al parque y al colegio,
sus tuercas y sus tornillos lo impedían
y luchaba inútilmente por tener vida.
Quisiera viajar contigo,
compartir todos tus juegos
y sentir el cálido cariño
cuando mamá, dice te quiero.
Tener un amigo fiel
a quien contarle secretos
un abuelo y un hogar
y un montón de sueños.
Un día tú, te diste cuenta de su soledad
entre tus manos chiquitas
le abrazaste más y más
y se abrió el cielo de su libertad.
DANDO DOS SALTITOS
Dando dos saltitos
y un pasito atrás
hoy nos colocamos
siguiendo el compás.
Con mis piececitos
me colocaré
y con voz suave
mi nombre diré.
Sin llantos ni gritos
vamos a jugar,
cuando hable la profe
todos a escuchar.
A veces me enfado
con mis amiguitos
no quiero hacer nada
quiero estar solito.
Pero ellos me abrazan
y me hacen reir
estoy muy contento
de venir aquí.
Ya se ha hecho muy tarde
nos vamos a casa
adiós a la escuela
siempre hasta mañana.
Con nuestras manitas
lanzamos un beso
y el más vergonzoso
se escapa corriendo.